LA VOZ DEL INTERIOR - ESPECTACULOS

A VOZ DEL INTERIOR

Diario de Córdoba "Todos queremos ser Spielberg"

Llega a Córdoba uno de los más extraños fenómenos del cine y del cineclubismo argentinos. Una película rabiosamente independiente, clásica y posmoderna. Las palabras de su creador, que hoy estará presente en la sala Incaa KM 700.

En junio pasado, cientos de platillos voladores aterrizaron en el lobby del Malba, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. No estaban Michael Bay, James Cameron, George Lucas ni ninguno de los productores/directores de Hollywood afines a las superproducciones vinculadas a historias de extraterrestres.

La cosa era un poco más modesta: se trataba del estreno de TL-1: Mi reino por un platillo volador (2005), la primera película de Tetsúo Lumiere, persona y personaje del circuito de teatro independiente porteño, fanático perro del cine mudo y amante y cultor de la comedia, silente o parlante, que llevó a cabo su propio crossover artístico para emplear lo aprendido y aprehendido en el teatro, mezclarlo con su experiencia filmando cortos, y extraer en consecuencia su primera experiencia gritando luz, cámara y acción.

Y salió una película tan inclasificable como sencilla, tan mentirosa como verdadera; un espécimen absolutamente único en el cine nacional. TL-1… es un falso documental que cuenta la historia del joven Lumi, habitante de un pueblo sin cines pero con televisión, medio que le permite descubrir a la que sería su película favorita, La guerra de los mundos en la versión de Byron Haskin de 1953, que lo obsesiona. Detalle: el 90 por ciento de la película es muda y continúa los lineamientos estéticos y narrativos del período silente.

Raras combinaciones

-Comedia muda más película de marcianos. ¿En algún momento te diste cuenta que estabas delirando? ¡Esto es raro!

-En realidad no creo que sea demasiado delirante. Si la comparamos con las películas que dan en los complejos de cine o en la TV en los horarios prime time, TL-1 es una película rara, pero si lo comparo con las comedias mudas, con Todo por dos pesos, con las películas expresionistas alemanas, con El Show de Benny Hill, no es tan rara. Lo que si resulta extraño es que todo eso esté en una sola película, en la estructura del documental y en castellano

-Tu vida está reflejada en la película. Pero contame tu verdadera historia.

-Es bastante parecida a la película TL-1, pero mi vida no tiene un montaje tan bueno. Como yo siempre digo, mi vida no es aburrida, solo esta mal editada.

-¿Desde qué edad sabías que ibas a hacer películas?

-Desde siempre. Al igual que el Tetsúo de la película, yo siempre jugué a hacer películas, con muñequitos y bichos raros que encontraba por ahí. Y sigo jugando a eso, sólo que ahora me hacen entrevistas en los diarios.

Chico fanático

-¿Qué más te gusta aparte de la comedia muda y la ciencia ficción?

-Me gusta todo tipo de películas mudas, no sólo las comedias. Desde los documentales hasta las películas mudas pornográficas, pasando por las de terror y por las románticas. Me gustan las películas orientales, todavía me sorprenden. Me gustan mucho los videoclips y lo dibujos animados.

-En la película llevás un póster de la versión vieja, la original, de "La guerra de los mundos". ¿Dónde está eses póster ahora?

-Está colgado en la habitación en la que suelo dormir cuando voy a la casa de mis padres.

-Habrás visto la versión de Spielberg.

-Sí, es impresionante. Spielberg es genial. Es un tipo que la tiene súper clara. Aunque muchas veces haga películas que no me gustan, siempre es interesante verlo. Hace lo que quiere y le sale bien. Todos quisiéramos ser como él, es decir, hacer lo que queramos sin tener que pedirle permiso a prácticamente nadie.

-¿En qué anda Tetsúo por estos días?

-Estoy intentando vender mi película en el exterior e intentando filmar TL-2. Dos intentos que tendrán resultados exitosos e inesperados. Y al Tetsúo de TL-1 lo volverás a ver en TL-2: La leyenda continúa.

Tetsúo lo ha dicho: Continuará...

Un nombre tan francés como mapuche. –Tu nombre combina el clásico de Shinya Tsukamoto, "Tetsuo" (1989), y el apellido con el de los hermanos Lumière. ¿Cómo es esto? –Cuando mostraba mis primeros cortometrajes, que eran mudos y sin música, la gente me cargaba diciéndome Lumière. Decidí tomar esa simpática cargada, y hacer algo con él. Tetsuo es un nombre oriental que elegí, podría haber sido cualquier otro. Yo solo quería que fuera asiático y que la combinación del nombre y apellido, Tetsúo Lumière, no fuera relacionada con ninguna región del planeta en especial. De hecho muchos creen que Tetsúo es un nombre mapuche. Y con respecto a la película Tetsuo, me partió la cabeza, y creo que inconscientemente me influyó en la decisión. Relacioné mi nombre y esa película muchos años después.

–En los trasnoches del Malba te fue bien durante meses. ¿Pero cuál creés que hubiera sido el modo ideal para estrenarla? –El modo ideal hubiera sido tener algún apoyo del Incaa (Instituto Nacional de Cine Argentino) para tener el Libre deuda, o, como se dice, blanquear la película. Si hubiera tenido eso podríamos haberla estrenado en un par de salas más y con todos los beneficios que ello implica. Igual hay nueva gente en el Incaa y uno tiene la esperanza de que las cosas cambien. Yo, aprovechando las críticas y todo lo bueno que paso con la película, iré al Incaa para pedirles ayuda. Creo que el organismo está para ayudar a gente como yo, ¿no? No deberían ignorarme. He dado sobradas muestras de que sirvo para esto.

Fenómeno de otro mundo Más allá de su calidad, a TL-1: Mi reino por un platillo volador le está yendo muy bien. Excelentemente. En lo que va de estos meses, de junio a hoy (el viernes que viene se da la última función en Buenos Aires), se ha convertido en un verdadero fenómeno del circuito cinematográfico independiente. Miles de personas se acercaron a los trasnoches del Malba (ahora la dan en horarios vespertinos para que puedan asistir los niños) y recientemente fue seleccionada para el II Festival Cinematográfico Internacional El Ojo Cojo en Madrid, España, y estuvo en el VI Festival Tandil Cine.

En octubre participará en el 23° Festival de cine de Cine de Bogotá, Colombia, en la segunda edición del Festival Latinoamericano de Cine de San Rafael, Mendoza, y en el Palermo Fest de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Anteriormente pasó por la IV Festival de Cine Pobre, en Cuba y por el V Buenos Aires Rojo Sangre, que es en donde se vio por primera vez, según palabras de Tetsúo, "en todo el universo". Para más chiches, consultar el sitio oficial, http://www.tl-1.com.ar/.

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¿Dónde aterrizan los marcianos? TL-1: Mi reino por un platillo volador se exhibirá en Córdoba en los siguientes días y horarios: lunes 25, a las 19, en función organizada por Cine Club La Quimera/El Avispón Verde, con entrada libre y gratuita. Y lunes 25, martes 26, miércoles 27 y jueves 28, a las 21.30, en funciones especiales con entrada a $ 3. Todas, en la Sala Menor del Espacio Incaa km 700, avenida Riccheri esquina Concepción Arenales. Para acompañar este hito freak, Tetsúo Lumiere viene especialmente a la ciudad. Allí estará.

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